viernes, 25 de septiembre de 2015

CRÓNICA DE LA XVI JdRL: "TIERRA DE CAMPOS"



      Ya un poco antes de las diez y media, hora a la que nos había convocado Javier Pelaz, empiezan a aparecer, por los alrededores de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes, los treinta puntuales AdR’s procedentes de distintos lugares de la geografía románica, pertrechados de cámaras y móviles, y dispuestos a captar cualquier cosa de interés que nos ofreciera ese día del final del verano.

      Nuestro guía, (digo ‘nuestro’ porque en estas jornadas locales en Castilla-León casi es obligada su presencia), José Luis Hernando Garrido, comienza la explicación ante el friso y la portada de la iglesia de Santiago. Con citas a su maestro, García Guinea, José Luis nos constata la presencia de un románico tardío de gran inspiración clásica; del apostolario a ambos lados del magnífico Cristo en Majestad, cabe destacar la escultura del apóstol Santiago como la mejor conservada. Dónde más hincapié hace es en la arquivolta donde aparecen representados distintos momentos de la acuñación de moneda, justificada por ser Carrión en aquella época el centro comercial de una comarca rica situada entre el Cea y el Pisuerga; haciendo referencia a las tesis de Beatriz Mariño, nos habla de un programa iconográfico en tres claves: Comercial (la acuñación de moneda), jurídica (algunas dovelas representan el intento de centralización del poder por parte de la monarquía), y juglaresca; nos deja intuir en la explicación de algunos elementos de esta portada la inspiración clásica que sustentan. Cronológicamente podemos ubicar la portada en las últimas décadas del siglo XII.

Los asistentes ante la fachada de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes


      Andando, siguiendo la calle donde una placa nos anuncia el nacimiento de primer Marqués de Santillana, en escasos minutos, llegamos a Santa María del Camino; para ello hemos tenido que retroceder algunos años en la máquina del tiempo, algo que los AdR’s dominamos. Es frente a su portada meridional donde soy asaltado por Javier quien de forma amable me solicita la realización de esta crónica y a lo cual no me puedo negar. La iglesia, algo menos tardía que Santiago pero también a la vera del Camino, nos muestra su espléndida portada sur con un friso que alude en alguna forma a la presencia de Cluny en Carrión; junto con Dueñas y Sahagún, la casa de Carrión constituye una de las más importantes de la orden de los monjes negros.

      ¿Cómo vamos a San Zoilo?...pues, retrocediendo en la máquina del tiempo…ya, pero... espacialmente hablando... Algunos optan por el paseo a pié, otros en coche, sabiendo, estos últimos, que desde San Zoilo es mucho más fácil tomar la carretera que posteriormente nos llevará a Ribas de Campos.

En el interior de la iglesia de San Zoilo de Carrión de los Condes


      La joya de San Zoilo es la portada occidental de la iglesia que apareció en unas obras realizadas entre 1991/1992 y a partir de la cual la datación realizada por García Guinea de comienzos del XII quedó confirmada. Se abre dicha portada a una galilea, que responde a una función funeraria donde encontramos sarcófagos pertenecientes a los Infantes de Carrión y los fundadores del monasterio (familia de los Beni-Gómez). Pero volvamos a la portada; el atisbo inspirativo clasicista que nuestro guía nos apuntó en Santiago aquí está presente de nuevo, y acaso con mayor intensidad, en ese capitel más exterior de la izquierda que nos puede representar la salvación del alma. Todo este conjunto escultórico induce a José Luis a una conclusión: “...Aquí trabajan maestros que forjan un estilo”, y plantea la siguiente pregunta: ¿qué fue primero, la Tierra de Campos o Languedoc?

      Primer control de ‘evacuación’ en el cual participamos casi la totalidad de los asistentes. Tras él, recibimos una agradable sorpresa por parte de Javier: vamos a realizar una parada en las esclusas del Canal de Castilla en el camino hacia Ribas. ¡Por nada me las hubiera perdido¡ además desconectamos la máquina retroactiva del tiempo y refrescamos la mente para incorporar imágenes que no sean de capiteles, arquivoltas, etc.

Jose Luis Hernando ilustrando a los asistentes


      Tras este paréntesis, volvemos a tomar la máquina del tiempo y la colocamos en un punto posterior (¡por fin hacia delante¡) al que teníamos cuando estábamos en la iglesia de Santiago. Así, y ayudados por los coches, nos encontramos, cerca de Ribas del Campo, con el monasterio de Santa Cruz de la Zarza, llamado así, en mi opinión, porque, además de un vallado metálico, una enorme zarza impide la contemplación de lo que desde fuera se intuye como una magnífica sala capitular. Aunque la leyenda habla de un asentamiento monacal desde la época de Fernando Ansúrez, lo cierto es que se trata de una fundación premostratense que dependía de la casa madre de Retuerta. Esta orden no sigue la regla de San Benito sino la de San Agustín. José Luis nos indica que el estudio que en su día se hizo de la sala capitular nos habla de la intervención de escultores anteriores, en el tiempo, a los que trabajaron en Santa María la Real de Aguilar de Campoo (también monasterio premostratense).
      Llega uno de los momentos ‘cumbre’ de la jornada: el almuerzo. Aparcada, abandonada y olvidada la máquina del tiempo (¡qué mareo¡), entramos a saco en el restaurante “La Sinagoga”, en Amusco. Ya que el que la mandó construir no podía hacerlo al nivel de las iglesias cristianas, según cuenta la leyenda, se construyó bajo tierra; el ambiente es fresco, lo cual obliga a algunos comensales a protegerse de la diferencia térmica con el exterior. El que haya participado en algunos de estos almuerzos entre AdR’s ya conoce el clima tan ameno y fraternal que se respira. La comida se desarrolla como es habitual con el correspondiente colofón del sorteo de regalos: una imagen en tela del Cristo de Santiago va a parar a nuestra compañera de Madrid, Nati, y una de las acompañantes recibe un segundo regalo.

      Con la andorga llena y bajo los vapores del tinto de la comarca, visitamos la iglesia de San Pedro, cercana al restaurante, parándonos en su portada occidental, también muestra de un románico tardío. A pié, sin coches, sin máquinas del tiempo, nos dirigimos a la ermita de Nuestra Señora de las Fuentes, emprendiendo desde San Pedro un paseo muy agradable en compañía de la mujer encargada de franquearnos el paso al lugar, quien durante el camino nos habla de las leyendas fundacionales. La iglesia supera con creces el apelativo de ‘ermita’, nos encontramos con un edificio incluso más monumental que San Pedro. En su origen, probablemente, fue una iglesia de alguna congregación monástica asociada al Císter. Habría que datarla en el siglo XV, aunque presente un ábside de tradición románica. Nos destaca José Luis las yeserías mudéjares que adornan el púlpito.

En el antiguo monasterio de Santa Cruz de la Zarza de Ribas de Campos


      La tarde avanza y ponemos rumbo a Frómista donde nos espera la iglesia de San Martín, para muchos, paradigma del románico pleno. No podemos saber con total seguridad que porcentaje de fidelidad presenta la reconstrucción de Aníbal Álvarez respecto a la inicial, bajo patrocinio de Doña Mayor esposa de Sancho III de Navarra, realizada allá por los años 60 ó 70 del siglo XI. La portada sur, los husillos de las torres occidentales, casi todo el muro norte y cabecera, etc., son una recreación de Aníbal  de comienzos del siglo XX que intenta ser lo más fiel posible a su estado inicial; para posibles discusiones solo me remito a la documentación que nos aporta nuestro compañero, Fernando García.

      Pues como llega el momento de la no deseada despedida, el coordinador nos reúne delante de la magnífica portada sur de San Martín para hacer las fotos de grupo.

Foto oficial en San Martín de Frómista


      Son casi las ocho, pronto empezará a anochecer y los AdR’s, tras intercambiar números de teléfono, besos y abrazos, con la esperanza de volver a encontrarnos muy pronto, nos dispersamos hacia nuestros lugares de origen, superando la tristeza de la despedida con el recuerdo del magnífico día que hemos vivido juntos.

Texto: Daniel Silva. Madrid

Fotos: Emilia Higuera y Javi Pelaz

lunes, 3 de agosto de 2015

XVI JdRL: EL ROMÁNICO DE TIERRA DE CAMPOS (ámbito de Palencia)



            
       La comarca de Tierra de Campos -también llamada en su día Campos Góticos (Campi Gothorum) por haberse asentado los visigodos en el siglo Vl - se ubica parte de ella casi en el centro de la provincia palentina, con sus dos núcleos bien conocidos: Carrión de los Condes y Frómista. Por ambos discurre el Camino santiagués. 

      El río Carrión no es el único que vertebra de manera natural estas tierras, ya que el Canal de Castilla tiene la misma función desde el primer tercio del siglo XIX. Se le considera como una de las obras de ingeniería más importantes de aquella época.

                                                Detalle del friso de la Iglesia de Santiago


                     
       Aunque son tierras de secano propias para el cultivo extensivo de cereales, donde la vista se pierde en la horizontalidad del paisaje –Ortega y Gasset espetaba a un interlocutor en “El Espectador”: ¡Caballero, en Castilla no existen curvas!-; pero a veces surgen lugares sombreados gracias al arbolado de ribera.

      Se da la casualidad de que los peregrinos de hogaño, antes de arribar a Frómista, recorren unos metros tanto del trayecto cristiano  como del promovido por las luces de la ciencia, al coincidir ambas vías –la de la Fe y la de la Razón- en la pasarela tendida en la esclusa, sita a pocos metros de arribar a la referida villa.

Epifania (Iglesia de Santa María)

      No nos vamos a encontrar en esta zona palentina la profusión de edificios religiosos románicos como en la norteña, mas algunos de los que vamos a visitar constituyen per se obras maestras del arte español. Algunos de aquéllos son de la época del “románico dinástico” –término acuñado por el profesor, García Guinea-  de finales del siglo XI y otros de las postrimerías del XII con claras influencias borgoñesas.
      

                                                   P  R  O  G  R  A  M  A


Fecha: 12 de Septiembre de 2015
Punto de encuentro: Frente la Iglesia de Santiago
Hora: 10:30 horas

Visitas matutinas:
-Portada y friso de la antigua iglesia de Santiago de Carrión de los Condes
-Iglesia de Santa María del Campo de Carrión de los Condes.
- Iglesia del antiguo monasterio de San Zoilo
 - Antiguo monasterio de Santa Cruz de la Zarza de Ribas de Campos

Capitel del interior de San Zoilo


Vespertinas:
 -Iglesia de San Pedro y ermita de Nuestra Señora de las Fuentes, ambas de la localidad de Amusco
- Iglesia de San Martín de Frómista
Finalización del evento: 20:00 horas

Coordinará las visitas Jose Luis Hernando Garrido, arqueólogo y doctor en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona.

El almuerzo será en el restaurante “La Sinagoga”, de Amusco.

San Martín de Frómista

Precios:
Socio y socio-familiar: 39 euros
No socio: 45 euros
Incluye comida, guía y entradas a los distintos templos.

Aquellos que deseen asistir tendrán que enviar su petición por correo electrónico a la siguiente dirección: javi.pebe@hotmail.com; antes del 21 de Agosto. A partir de esa misma fecha se les comunicará a los inscritos el número de la cuenta corriente donde tendrán que ingresar la cantidad fijada.
Advertencia: El Equipo de Coordinación se reserva el derecho de modificar el programa según los imprevistos que surjan antes o durante la jornada.
      

viernes, 31 de julio de 2015

CONSIDERACIONES SOBRE SAN MARTÍN DE FRÓMISTA ANTES DE SU VISITA



      La visita con mirada de amantes del románico a San Martín de Frómista es imposible hacerla en un par de horas. Eso sólo nos dará una imagen tópica del turista consumidor.


      Y si uno no dispone de más tiempo, debería ir bien informado para tratar de recoger el sentido de un monumento sujeto a polémicas, casi todas, opiniones. Y los que no sabemos mucho de esto, enseguida nos hemos apuntado –erróneamente- a la descalificación, a “la maqueta pastiche” que tanto molestaba al profesor García Guinea.


      Precisamente hay un libro (a disposición de cualquier socio de las bibliotecas públicas de Cantabria en su sede central de Santander) con las intervenciones de nuestro añorado profesor y del apreciado historiador, Hernando Garrido, entre otros. Su título: “San Martín de Frómista: ¿paradigma o historicismo?”, editado en 2005.


      En este libro, García Guinea deja firmemente anotada su postura en defensa de la calidad y autenticidad de la iglesia, acepta los excesos arquitectónicos en su restauración –teniendo en cuenta la época de primeros del siglo XX con la influencia manifiesta de Viollet le Duc- pero sobre todo se irrita porque se cuestione incluso la fecha de 1066 como fundación del edificio.


      Al profesor Hernando le tocó diseccionar el duro ambiente social de la época de la restauración, con cuya lectura se sitúa uno en el terreno que pudiera haber llevado al energúmeno de turno a dañar precisamente el capitel más polémico de San Martín.


      Salía al paso Garcìa Guinea así, a una creciente ola de desprestigio del monumento en su restauración de 1901 del que señalaba el sumo cuidado de Manuel Aníbal para recuperar la estructura primitiva. Ocurre que su presencia hoy es tan perfecta y presentable, que choca con la vista habitual de edificios dañados. Nadie dice nada de Cervatos, por ejemplo, que fue restaurado también por él. Pero es que Frómista había sufrido tal serie de modificaciones y añadidos que al volverlo a su origen, sorprende la calidad de lo construido para ese año de 1066 y nada más fácil que negar esa fecha. Viendo la cronología del abandono de siglos y la urgencia de la obra, ahora resulta fácil poner pegas. El mayor reproche que hacen los historiadores es que el arquitecto al desmontar el edificio hasta sus cimientos, excepto parte del muro norte, perdió la traza arqueológica de las sucesivas obras para el estudio posterior. 




      También me encuentro entre los que opinan que la reproducción del citado famoso capitel  de la Orestiada, inspirado en el sarcófago de Husillos -según propuesta de Serafín Moralejo quien ya conocía esa idea de un profesor francés - pudiera ser otro exceso, pues el original machacado no permite convertir a Abel (si lo es) en una Eva aparatosa. Habría que ponerse en la piel del señor Toledo, escultor encargado de la reproducción, tremendamente molesto por el atentado contra los inocentes desnudos, al ponerlos  a merced del verdugo posados  en el suelo (que es la última foto del capitel original sin romper y que figura en el libro citado),  que le darían pie para “vengarse” del ultraje poniendo más sexo del que había.


      Creo que en honor al profesor García Guinea y a los documentos que lo avalan, se debe contemplar San Martín como un paradigma del románico, con una perfección no alcanzada por otros enclaves, inspirada en las iglesias poitevinas y en donde su limpieza y pulcritud no deben empañar la enorme calidad de la obra, de la que Aníbal insistió en el respeto a lo que fue en sus orígenes. Así se puede disfrutar más y mejor.


      En cuanto a la iconografía, volvemos a la polémica. Efectivamente, sus canecillos tan abundantes tiene más de cincuenta nuevas figuras, inspiradas en otras perdidas. Pero creo que los capiteles exteriores son los mismos que tenía y recomiendo llevar gemelos para contemplar los del cimborrio especialmente, porque apenas han sido tratados por los especialistas (el que más, seguramente Herrero Marcos  y Arroyo Puertas: “Arquitectura y simbolismo de San Martín de Frómista”) y algunos son muy interesantes.


      Si nos conformamos con disfrutar con los capiteles del interior como el de la zorra y el cuervo, Adán y Eva y alguno más con mirada de turista y no aspiramos a profundizar en los detalles, daremos a nuestro guía una pobre impresión como AdRs, así que recomiendo ir “leidos” a ser posible y enriquecer la visita con el diálogo y la polémica, si surgiera.




      A estas alturas, Frómista para un AdR no es para que nos la enseñen, sino para discutirla. Jose Luis Senra tiene publicados artículos sobre el significado posible de esos capiteles interiores.


      Seguro que al estupendo guía que nos atenderá le gustará comprobar el interés con las preguntas que le hagan los asistentes.


      Curiosa iglesia ésta, donde el avaro aparece entronizado, la Adoración de los Magos tiene una invitada desconocida, hay procesión para expulsar a Adán y Eva del Paraíso y un hombre desnudo acomete a una mujer también desnuda en el lugar más sagrado del templo. Hay que hacer(se) preguntas. No olvidar los gemelos y una buena linterna.

Texto: Fernando García. Santander

GALERÍA DE FOTOS DE LA JdRL: "ZAMORA ROMÁNICA"

Comienza la jornada en el exterior de la catedral de Zamora
Contemplando piezas instaladas en el claustro

Panorámica del Duero
Camino hacia San Claudio de Olivares
Monasterio de Moreruela
Jose Luis ilustrando
Antiguo refectorio del monasterio
Tras la foto "oficial" en el monasterio
Fotos: Emilia, Cristina y Domingo