miércoles, 18 de junio de 2014

¡ POR EL BUEN CAMINO ! LA ERMITA DE SAN ROMÁN DE ESCALANTE SERÁ DECLARADA "BIEN DE INTERÉS CULTURAL"


      Con fecha del 6 de Junio del año en curso, el Boletín Oficial de Cantabria (B.O.C. nº 108) publica que “se incoa expediente para la declaración  de la ermita de San Román, en el término municipal de Escalante, como Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento.”

      Ya en febrero de 1986 se acordó lo mismo por la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, pero no se concluyó el expediente por razones que no fueron conocidas. Con la resolución actual parece que, por esta vez, la cosa va en serio. Así de claro lo señala el  informe “ante la necesidad de proteger el inmueble debido a sus relevantes valores histórico artísticos”.

      Celebramos –con cierto escepticismo, eso sí- el compromiso tomado por el director regional de Cultura, Joaquín Solanas García. Esperaremos hasta su aprobación definitiva como B.I.C., para voltear las campanas de alegría. Suponemos que por la alternancia de gobiernos de distinto color político al frente de la Dirección de Cultura es la causa de que la referida ermita haya permanecido en un impasse de tan larga duración.
 

      A raíz del cambio de titularidad, de propiedad privada a pública, un periódico regional publicó ya en abril del 2008 que la Consejería de Turismo y Cultura estaba tramitando un proyecto singular para el edificio religioso que daría paso a la construcción anexa al templo de un museo semisepultado en el mismo solar, donde se expondrían reproducciones de los edificios románico y góticos de la cornisa cantábrica de la región. De aquello nada más se supo.

      Una de las visitas obligadas, cuando se planifica un itinerario románico por Cantabriala, es, sin lugar a dudas, la ermita de San Román. Los motivos son varios, pero, en especial, por haber sido -y continúa siendo- un enclave sustancial en el llamado Camino de la Costa santiagués y, en sobremanera, por albergar en la cabecera románica del templo un programa iconográfico singular ejecutado con gran acierto. Capiteles historiados (el Descendimiento o la matanza de los Inocentes), imágenes cariátidas (la Virgen sedente con el Niño o la del personaje con un libro en la mano)…  hacen de la capilla mayor una de la joyas del románico cántabro.

      Ahora sólo nos toca esperar, con moderado optimismo, la protección oficial de ermita.

Texto y fotos: Javier Pelaz. Coordinador de AdR-Asturias/Cantabria.
 

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