miércoles, 3 de septiembre de 2014

EREMITORIOS RUPESTRES: CUEVAS DE LOS PORTUGUESES DE ARROYO DE LAS TORCAS (BURGOS)



      Los reinos cristianos del Norte de la Península Ibérica se van consolidando hacia el siglo X y en los territorios de León, Palencia, Burgos, Cantabria y La Rioja han ido surgiendo los eremitorios rupestres, oquedades excavadas a mano en la roca, siempre localizados en lugares protegidos por los escarpes del terreno y dotados de importantes recursos naturales, que permitieran subsistir a sus moradores, principalmente un buen aporte de agua. Desde el siglo VII existen ya estas cuevas excavadas en roca arenisca, roca fácil de manejar por su escasa dureza. La dificultad en su datación exacta se une a la incertidumbre sobre su cometido original, pues se ignora si existió alguna corriente religiosa que promulgara el ascetismo o más bien fueron los mozárabes procedentes del sur de la Península quienes las construyeran como cobijo.

 

      Generalmente, constan de una nave principal con entrada al Sureste, así como algún espacio adicional a los pies o en los laterales con función de sacristía o baptisterio. En los alrededores del habitáculo existen con frecuencia necrópolis de tumbas antropomorfas y diversas estancias excavadas a su vez en la roca.

 

      Los constructores de estas ermitas rupestres toman como modelo los edificios de la época, utilizando el arco de herradura y el de medio punto, bóvedas de cañón y ábsides planos o en semicírculo. Gracias a alguna inscripción fundacional o los restos de cerámica hallados en el lugar resulta posible en ocasiones averiguar la época en que se excavaron y utilizaron como morada o iglesia.

 

      Según san Isidoro de Sevilla (556-636): "Anacoretas son quienes después de la vida cenobítica (en la que imitan a los Apóstoles), se dirigen a los desiertos y habitan solos en los parajes despoblados, apartados de los hombres, imitando a  Elías y a Juan."

      Uno de los primeros eremitas allá por el siglo VI fue san Millán (473-574), un joven pastor de ovejas, quien tuvo por maestro a san Felices, anacoreta a su vez. Aquél vivió durante 40 años en la Sierra de la Demanda, excavó su propia morada, que se amplió años después al comenzar a organizarse la vida cenobítica, construyendo alguna estancia cuyos muros y arcos perduran en la actualidad. En el 954 el rey, García Sánchez I,  amplía el edificio visigodo, data de esta época la galería de entrada y los arcos de herradura. Sancho el Mayor, en el siglo XI, construye a su vez, y se realizan nuevas modificaciones en "Románico”, en pleno siglo XII. Se elevan muros y arcos de medio punto ante las cuevas originales del eremitorio de San Millán. Actualmente el Monasterio de Suso alberga la lauda sepulcral del fundador, en alabastro negro y con estatua yacente de la segunda mitad del siglo XII. Constituye este edificio un magnífico ejemplo de la evolución en las construcciones y modos de vida de los monjes durante la Alta Edad Media.


 

      El completo eremítico rupestre de Arroyo de las Torcas (La Horadada), en las Merindades (Burgos), consta de 14 habitaciones excavadas en una pared de arenisca, en  un pequeño desfiladero cubierto de una exuberante arboleda, por donde fluye un caudaloso arroyo conformando un curioso hábitat oculto desde el exterior.

 

      La denominación actual de Cuevas de los Portugueses se debe a su reutilización como viviendas a principios del siglo XX por los trabajadores del ferrocarril Santander-Mediterráneo. Estos trabajadores modificaron la obra medieval, comunicando entre sí los diferentes habitáculos. Las cuevas originales tenían planta rectangular y se accedían a su interior a través de una puerta tallada junto a otro vano como una ventana. Los bancos corridos y mechinales u hornacinas datan de aquellos primeros tiempos.

 

      Continúa debatiéndose en la actualidad si estos habitáculos constituían meros alojamientos de ganaderos seminómadas de época altomedieval, o lo que resulta más probable, tienen su origen en las comunidades religiosas que avanzan del eremitismo a la vida en comunidad: el incipiente monacato.
 
Texto y fotos: Cristina Sánchez. Gijón 

Bibliografía:

"Guía de lugares arqueológicos de Castilla y León" 
Consuelo Escribano Velasco y Jesús del Val Recio. Junta de Castilla y León, Consejería de Cultura y Turismo. 2004.

La Rioja Turismo: http://lariojaturismo.com/comunidad/larioja/recurso/monasterio-de-suso/88b7b4c7-fa0a-49cd-824d-86e6e049ad67

Paneles explicativos del lugar.

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